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La competición me ayuda a mejorar como profesional y persona

La competición me ayuda a mejorar como profesional y persona

En las Doce Horas Puerto Lumbreras

Juande Salinas en las Doce Horas Puerto Lumbreras

Muchas personas me preguntan por qué compito en ciclismo en la modalidad de Mountain Bike. Quizás la palabra que mejor responde a esta pregunta es: PASIÓN.

Pero claro también se puede vivir apasionado saliendo los domingos con los amigos en plan tranquilo, te preguntarás. Sí, es cierto, y no dejo de hacerlo tampoco, pero hay algo en la competición que me ayuda a mejorar como persona y como profesional.

La competición es muy dura, requiere  sacrificio, esfuerzo, dedicación, sin embargo cuando obtienes buenos resultados otros le llaman suerte, yo prefiero llamarle planificación y gestión. La competición la asemejo a  la vida profesional, al mercado, a la empresa. Por mi edad y por el poco tiempo que llevo entrenando no puedo aspirar a ganar un open de Andalucía pero sí que puedo ganar y aprender en varios aspectos:

Estado de salud.

Al montar en bicicleta mi cuerpo segrega endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Me hacen sentir feliz y me ayudan a olvidar los problemas diarios. Mantengo mi corazón en un estado óptimo de salud y mi cuerpo oxigenado. En definitiva, me mantengo en forma mental y física.

Organización y gestión de las emociones.

Cuando compites en MTB (Mountain Bike) generas un alto índice de stress, antes de la salida, en la salida y durante el propio recorrido. Conocer cada señal de stress te facilita el manejo del mismo a través de complejos procesos de autocontrol. Cuando te adelanta un ciclista, tu propio ego te incita a no quedar por debajo de él y aumentas el ritmo automáticamente. Para ello tienes que ser capaz de controlar esta situación porque puedes acabar desfondado o lo que es peor, accidentado. Has de conocer cuáles son tus límites y jugar siempre dentro de la horquilla de seguridad emocional, sin importarte qué dirán los demás si quedas en una posición determinada, si te adelanta un novato o alguien de mayor edad que tú.

Resiliencia

La facilidad de recuperación ante un fracaso o una caída es fundamental para seguir avanzando. He corrido carreras con las costillas fisuradas y el escafoides tocado y he puesto mi cuerpo al límite. He corrido en pruebas que me han tirado y me han dejado la pierna y el cachete en carne viva y he seguido corriendo hasta el final. Competir te hace fuerte, pero no porque quedes mejor que otros, sino porque te ayuda a crecer y recuperarte de tus propias recaídas, físicas o emocionales.

Sacrificio

Competir requiere un sacrificio enorme. Prepararte una carrera no es cuestión de un solo día. Hay que planificar entrenamientos, salir a entrenar en días lluviosos, fríos o calurosos. Cuando estás en el mercado y tienes que vender tus productos o servicios y la situación no es fácil (Como en la crisis actual), te ayuda a ser más consciente de la realidad y te hace más fuerte porque no abandonas tan pronto.

Estrategia

Correr una carrera es similar a sacar un proyecto de empresa hacia delante. Hay que estudiar el mercado (circuito-recorrido), a tu competencia (Competidores de tu misma categoría), analizar tus fortalezas (estado físico), conocer a tus aliados (compañeros de equipo, avituallamientos, etc.). Cuando voy a las carreras, me gusta ir con una estrategia definida de antemano. Sé cuándo y dónde voy a esprintar y/o relajarme, en qué avituallamientos voy a parar, qué gel me tomaré en un punto kilométrico determinado. Y sobre todo competir me ayuda a marcarme objetivos: “Quedar dentro de unas posiciones determinadas”

“Las carreras se ganan mucho antes de que comiencen.”

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